Los propósitos que me había marcado para este año se han ido cumpliendo.
Para el que llega: un librito que estoy escribiendo para Nebbia, ilustrado por mi chico y acabar el máster.
Eso y seguir así de tranqui y contenta.
Es curioso: siempre que se escribe, se escribe para alguien, por poco alcance o calado que tengan nuestras palabras (como es mi caso). Siempre presuponemos algún lector, alguien imaginario a quien nos dirigimos.
A mi me pasa con mi hija, me gusta contarle cosas.
Además de ser impulsora para muchísimas cosas en nuestra vida, Nebbia es un amor de nena. Auténtica como ella sola.
Su padre y yo vamos creando cositas para ella, que también son el testimonio de lo que sentimos cada uno en la aventura de ir creando una familia.
Nebbia, día a día, nos hace reflexionar sobre lo que supone ser niño, dejar de serlo, no dejar de serlo, el sentido del juego, los amigos, la autoridad, la transmisión, la magia, el asombro, las huellas, el sentido del amor, los proyectos, la alegría, el esfuerzo, el tiempo... vamos, ser persona.
Nos gusta crear objetos, palabras, regalitos, recetas de cocina, dibujos que nos acerquen. Nos gusta jugar.
Siempre hay un deseo que llega a los niños a través de sus padres, ese deseo puede ser un lugar creativo o, por el contrario, estragante.
En casa tenemos muy claro que aquí hemos venido a pasarlo bien y a sorprendernos.
Para el que llega: un librito que estoy escribiendo para Nebbia, ilustrado por mi chico y acabar el máster.
Eso y seguir así de tranqui y contenta.
Es curioso: siempre que se escribe, se escribe para alguien, por poco alcance o calado que tengan nuestras palabras (como es mi caso). Siempre presuponemos algún lector, alguien imaginario a quien nos dirigimos.
A mi me pasa con mi hija, me gusta contarle cosas.
Además de ser impulsora para muchísimas cosas en nuestra vida, Nebbia es un amor de nena. Auténtica como ella sola.
Su padre y yo vamos creando cositas para ella, que también son el testimonio de lo que sentimos cada uno en la aventura de ir creando una familia.
Nebbia, día a día, nos hace reflexionar sobre lo que supone ser niño, dejar de serlo, no dejar de serlo, el sentido del juego, los amigos, la autoridad, la transmisión, la magia, el asombro, las huellas, el sentido del amor, los proyectos, la alegría, el esfuerzo, el tiempo... vamos, ser persona.
Nos gusta crear objetos, palabras, regalitos, recetas de cocina, dibujos que nos acerquen. Nos gusta jugar.
Siempre hay un deseo que llega a los niños a través de sus padres, ese deseo puede ser un lugar creativo o, por el contrario, estragante.
En casa tenemos muy claro que aquí hemos venido a pasarlo bien y a sorprendernos.
4 comentarios:
Amiga, eres lo más mejor de todo lo mejor del mundo. Si vuelvo a nacer (por todo aquello de la reencarnación) espero encontrar en mi camino otra Jeza. Hasta ese momento, me recreo en la suerte que tengo de tenerte a mi lado. Soy la seguidora número uno de tu blog desde ya. Wapa!
Tu y yo nos venimos encontrando desde el principio de los tiempos, chata, te quiero muy a tope Sus.
Nebbia tiene mucha suerte, tiene unos papás muy creativos y muy responsables.
A mi me ocurre lo mismo que a ti, cuando escribo siempre hay un destinatario, un interlocutor silente que pacientemente me escucha.
Desde que nacieron los niños ellos se han convertido en mis destinatarios. Les escribo cuentos, anoto las palabras que Martín dice mal y también sus ocurrencias. Me gusta contarles que con ellos la magia y la inocencia volvió a crecer en nuestra casa, que ellos nos están enseñando a jugar y a asombrarnos con las nosas más nimias.
Ojalá consigas alcanzar tus objetivos para el nuevo año. Nebbia pronto tendrá en sus manos el librito que sus padres le han escrito y lo guardará en su baul de los tesoros. Estoy segura de que tu hija derrocha creatividad por todos sus poros.
Bss y feliz año nuevo!
¡Fatima, guapa! Un beso grande para ti tmbién y para toda la family allí en Galicia.
Bueno, un beso y un chupito, va.
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